default logo

EL TESORO. Visita al director de la biblioteca

EL TESORO. Visita al director de la biblioteca

Audio 12. El secreto de CAVE CANEM

Nuestros amigos están muy contentos. La caída de Leo en el agujero les ha llevado a una habitación muy antigua. Allí han encontrado una caja cerrada con llave.

—Abre la caja —dije con seguridad.

Manuel lo intentó, pero era difícil. Estaba muy ajustada. Claro, estaba cerrada con llave.

—Seguro que la llave que encontramos en el órgano, abre esta caja —dijo Lucía.

—Pues voy a buscarla. 

—¿Y si te ve la señora esa?

—Ya me las arreglaré.

—Yo te acompaño —se ofreció Timo.

—No, no Timo, que la tiene tomada contigo. Yo voy rápidamente y traigo la llave.

La emoción es inmensa. Consiguen abrir la caja y encuentran un paquete bien protegido.

 

—¡Un paquete!

Sí, pero todos nos dimos cuenta de que era el libro, solo que estaba bien protegido con un papel muy fuerte. Lo quitamos y ¡allí estaba!

—¿Qué pone?

Era un libro grande y tenía unas tapas muy raras. Yo empecé a olerlo, porque a mí aquello me sonaba.

—Leo, es un libro antiguo.

—¿Dónde está el nombre?

—El título, Leo, —me corrigió Clarita.

—Pues estará en la primera página.

Manuel abrió la tapa y buscó la primera página. Era muy extraña, con letras muy raras.

—¿Tú lo entiendes, Manuel?

—No lo sé. Tengo que leerlo despacio.

Manuel lo intentaba, pero …

—Leo algo de …magicarum.

Ilustración de Jesús Delgado

 

¡Han encontrado el tesoro! ¡Un libro antiguo! Intentan leer el título pero lo hacen con dificultad porque está escrito en latín. Entienden que tiene que ver con la magia.

Al día siguiente van a visitar al P. bibliotecario. Él les explicará que es el director de la Biblioteca. Le enseñan el libro y se queda asombrado. Le entregan lo que han encontrado.

 

Ilustración de Jesús Delgado

 

DISQUISITIONUM MAGICARUM
MARTIN DELRIO

 

—¡Santo cielo! Pero ¿cómo tenéis vosotros esto? A ver, a ver… ¿Me estáis contando que habéis encontrado este libro?

El señor era amable pero no entendía lo que pasaba. Se quedaba sin habla mirando lo que le llevábamos.

—Pero… ¿dónde lo habéis encontrado?

—Aquí en este edificio.

—¿En este edificio, me dices que lo habéis encontrado en este edificio?

—Sí, ayer.

— ¿Aquí? —preguntaba incrédulo el señor—, ¿aquí lo habéis encontrado?

—Sí, mi amigo Leo se cayó a un agujero y todos bajamos y allí estaba cave canem.

El director de la biblioteca se queda perplejo y enseguida se pone muy contento porque Manuel, Lucía, Leo y Clarita han encontrado un libro que estaba perdido.

 

—Pero ¿cómo lo habéis descubierto? Estaría escondido ¿verdad?

—Muy escondido, pero hemos seguido un mapa, unas pistas con números romanos y con CAVE CANEM.

El señor era amable, pero seguía asombrado, no nos entendía bien.

— ¿Vosotros sabéis qué es CAVE CANEM?

—Sí, sí lo sabemos; quiere decir «cuidado con el perro», pero en una postal que usted escribió decía que es un signo de reconocimiento —le respondió Manuel.

El señor se quedaba más asombrado aún.

—Una postal que yo escribí…

Nos dimos cuenta de que el señor tenía mala memoria, porque no se acordaba de la postal. No le seguimos contando más detalles por si se volvía a marear.

Enseguida comprenderán que aquella postal se escribió hace muchos años y por lo tanto no la ha escrito el director actual de la biblioteca, sino el P. bibliotecario que quería proteger el libro que han encontrado.

El director de la Biblioteca está muy contento y les da unos regalos, unos libros a Manuel y a Lucía, y  a Leo y Clarita les dice:

Ahora yo quiero haceros un regalo. Me decís que Leonardo y Marie Claire son los guardianes de los libros y que los cuidan todos los días. Desde hoy serán mis amigos también y podrán venir aquí cuando quieran para contarme cómo va su misión.

¡Pensé que cuando se lo contara a mi abuela no se lo iba a creer! ¡Desde ahora podría ir a hablar con mi jefe cuando quisiera! ¡Seguro que ni mi abuela ni mi padre habían hablado nunca con él!

Así Leo, tan orgulloso de su misión, se pone muy contento pensando en lo que tenía que contar a su abuela.

Aquí se acaban las aventuras de este relato, pero como dice muy bien Leo al final:

Nos despedimos. Manuel y Lucía tenían que ir a las colonias con sus monitores, pero seguro que volverían al día siguiente a buscarnos. No me cabía ninguna duda de que juntos íbamos a tener nuevas aventuras.

Seguro que Leo tiene razón.

 

Ahora te toca a ti: ¿Cuántos años tiene el libro que han encontrado? 

 

Hemos llegado al final y te quiero contar que ya están escritos los otros dos libros que forman la trilogía de Misterios en la universidad. Muy pronto vas a poder leer la siguiente historia de CAVE CANEM: El tesoro de los sabuesos.

 

Un beso

Marisa

 

Escribir un comentario

*

18 − doce =

captcha *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.