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La lupa descubre muchas señales

 

La lupa descubre muchas señales

 

 

Ilustración de Jesús Delgado

La lupa que han llevado Manuel y Lucía descubre muchas señales, pero ¿por dónde podrían seguir? Manuel propone empezar preguntando al abuelo de Timo y de Currita, sobre la piedra que ella encontró. Están de acuerdo, pero a Leo le entra el TEMBLEQUE porque el abuelo de sus amigos, el gruñón como él dice, le da miedo.

Me entró el TEMBLEQUE. Oír hablar del gruñón ese me pone los bigotes de punta y las patas que no me sostienen.

—Ni hablar. Yo no voy a preguntarle nada.

El otro día me confundió con mi abuelo y por poco me la gano. Tiene muy malas pulgas y me asusta mucho.

—Bueno, pues no vayas tú. Podemos ir Lucía y yo con Timo y con Currita y tú nos esperas por aquí —propuso Manuel.

Eso me tranquilizó. Además, yo podía ir de caza mientras tanto, porque por la guarida de los sabuesos hay ratillas de campo. No son tan sabrosas como las de los libros, pero algo es algo.

Sin embargo, enseguida descarté la caza porque la curiosidad me picaba y no quería perderme la historia de los perros. Decidí quedarme cerca, donde no me viera y pudiera escuchar.

Mirando con la lupa recuerdan una aventura en la que pasaron miedo. La cuenta Leo en El secreto de CAVE CANEM. En el plano habían encontrado una señal que les tenía intrigados. Daban vueltas a qué sería y decían: Parece un lazo o, tal vez, un rizo o un caracol. ¿Será un lazo como los que se pone su hermana Clara? ¿Será un rizo? Por fin Leo se da cuenta de que no es ni un lazo, ni un rizo, sino una escalera de caracol.

 Ilustración de Jesús Delgado

 

Aquí los vemos recorriendo esta escalera con bastante miedo.

La lupa les descubre muchas señales:

—Pongo la lupa y aparecen, quito la lupa y no se ven. Ese es el problema, que hay tantas que no sé si sabremos encontrarlas —dijo Manuel—. ¡Es mágica! ¡Mira, Leo, mira esta! Está cerca de la escalera aquella de caracol que nos hizo pasar un buen susto.

—Sí, sí ya sé, que decíamos: parece un lazo, parece un rizo, parece un caracol…

Todos nos echamos a reír porque fue muy divertido, aunque nos dio miedo cuando nos metimos por allí. Mi cola le dio un buen susto a Lucía y, de pronto, un ruido tremendo nos dejó pegados a la pared.

—Sí, sí, era el órgano —recordó Manuel.

A pesar de que Leo tiene miedo, decide ir con ellos a la casa de los sabuesos. El abuelo les contará una historia muy interesante.

 

Y ahora te toca a ti:

Leo suele decir que Manuel y Lucía son muy listos, pero no tienen uñas como ellos y por eso no pueden hacer algunas cosas que él y Clarita hacen con facilidad. En este capítulo comenta una habilidad de Timo que él, Leo, no puede hacer. ¿Qué es?

 

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