El misterio del cisne negro. Rara avis. Cap. 1. Una persecución en la Alhóndiga.

 

El misterio del cisne negro. Rara avis. Cap. 1. Una persecución en la Alhóndiga

Ilustración de Jesús Delgado

 

Nuestros amigos han ido a la Alhóndiga de Bilbao, a buscar algún libro. En la entrada anterior os hablé de este lugar de la ciudad, al que les encanta ir porque pueden manejar ellos los libros.

 

Cuando escribo siempre me gusta que te hagas preguntas y que detengas tu mirada en los lugares bonitos que aparecen. Fíjate en las columnas. Son muy originales. Quizá te divierta investigar quién las diseñó. Te animo a hacerlo en el ordenador, como enseguida verás a los protagonistas de la historia indagando las pistas.

Han pasado un buen rato en la mediateca y están llegando al atrio por las escaleras cuando de pronto:

—¡Mirad! —gritó apuntando con su brazo a dos personas. Un hombre joven había alcanzado a una señora mayor, le había quitado el bolso, al tiempo que la tiraba al suelo.

Javier lanzó la voz de alarma y echó a correr sorteando las gruesas columnas que le impedían hacerlo en línea recta. Noam y Pablo se dieron cuenta de lo que pasaba y empezaron a hacer gestos tratando de avisar al guarda de seguridad que estaba lejos, en la otra parte del atrio.

Se organizan al momento: Noam va en busca del vigilante de seguridad, Javier persigue al ladrón y Pablo auxilia a la señora que está en el suelo. Lo primero es atenderla. Le ayuda y recoge todo lo que ha salido disparado: las gafas, el bastón, un libro y un sobre. ¡Menos mal que no le había pasado nada!

—¿Esto es suyo? —le preguntó, mostrándole un sobre viejo y roto por las esquinas.

—No, no es mío. El libro sí, es de la biblioteca —contestó la señora que ya se había repuesto del susto. Pablo guardó el sobre en el bolsillo de su chamarra.

Antes de devolverle el libro, se dio cuenta de que el autor se llamaba Pablo, como él, y se apellidaba Bilbao, como la ciudad. Lo abrió con curiosidad y, en la primera página, vio un membrete muy bonito que ponía: Biblioteca de Pablo Bilbao.

El vigilante, Noam y Javier no tardan en volver, con cara de satisfacción. Aunque el ladrón había huido, la señora se pone muy contenta al ver que no se ha roto nada y que además ha recuperado el bolso. Está conmovida porque los chicos han ayudado mucho y les da las gracias.

Enseguida volverán a casa. Han quedado con el hermano de Javier, Manuel, para ir juntos. Pablo está deseando contarles que tiene un sobre viejo y que sospecha que es interesante:

Ilustración de Jesús Delgado

—Quiero enseñaros un sobre. Lo he encontrado en el suelo. Probablemente se ha caído del libro que ha cogido prestado la señora mayor. Le he preguntado a ver si era de ella y me ha dicho que no. Así que me lo he guardado.

El sobre era muy viejo y estaba bastante roto. Por las puntas, donde el papel había desaparecido, se podía observar que contenía algo en su interior. El anverso estaba escrito a lápiz.

Son buenos investigadores y tienen un olfato especial para detectar que ese sobre encierra un misterio. Les acompañaremos la próxima semana tratando de desentrañarlo.

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